El día llega a la vega del Río Jarama. En el borde de una charca,
donde vuelan y nadan numerosas gaviotas de varias especies, descansa
un toro de cuatro años.
Algunas ganaderías bravas históricas se mantienen en las mismas zonas geográficas donde evolucionaron las castas naturales. Estas zonas mantienen todavía unos valores ambientales sobresalientes, debido a su situación geográfica, la vegetación que las cubre y la fauna que las habita. Aquí el toro y la vaca brava viven como una especie más del ecosistema.
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