miércoles, 6 de marzo de 2019

LOS BOSQUES ATLÁNTICOS DEL SISTEMA CENTRAL. PRIMAVERA




Mediado el mes de febrero, cuando los árboles del bosque se encuentran desnudos, entre las hojas que cubren el suelo se empiezan a ver pequeñas flores que de vistosos colores y formas. Hepáticas, narcisos, celidonias y violetas, anuncian el comienzo de la primavera...

Las continuas lluvias de marzo y de abril, van templando las temperaturas de las montañas que forman el Sistema Central. Con el paso de los días, las diferentes especies de árboles y arbustos atlánticos que pueblan los valles, se van haciendo notar según van mostrando sus hojas y flores. Cerezos silvestres, abedules, hayas, avellanos, robles, castaños, mostajos, serbales, endrinos, fresnos, alisos, álamos... Se van transformando a lo largo de los meses de abril y mayo.

Con la primavera, la fauna que habita estos bosques también se activa. Numerosas especies de aves que pasaron el invierno en África tropical, están llegando a sus territorios para criar. Los pequeños mamíferos y anfibios, van despertando del frío invernal y se dejan notar más. Lo mismo ocurre con las diferentes variedades de insectos, que se ven por todas partes.

Los arroyos y los ríos son otro espectáculo de vida... Que fluye por donde pasan.

Ahora, los bosques atlánticos que pueblan las montañas del Sistema Central, son un mundo de vida renovada. Sólo tienes que entrar en ellos para conocerlos, y entender que significan para ti.










sábado, 2 de febrero de 2019

CUADERNO FOTOGRÁFICO DEL VALLE DEL LOZOYA




En el centro de La Sierra de Guadarrama se extiende un valle de este a oeste, por el que corren las aguas del Río Lozoya. Este río nace en el Alto de Las Guarramillas, a 2020 metros de altitud, y une sus aguas al Río Jarama en las inmediaciones del Pontón de La Oliva, a 698 metros de altitud.

A lo largo de su recorrido está poblado por bosques de coníferas, atlánticos, mediterráneos y de ribera. En ellos que habita una flora y una fauna diversa, interesante y considerable. En este valle habitan algunos de los tejos más longevos del mundo, sabinas albares, grandes abedules y acebos, el geranio de El Paular... Entre la fauna podemos observar buitres negros y leonados, águilas reales e imperiales, cigüeñas blancas y negras, corzos, cabras monteses... Y con un poco de suerte,también podremos ver al lobo y al desmán ibérico.

Dentro de este amplio panorama natural, son comunes los monumentos naturales en forma de grandes y longevos árboles, cascadas, rocas y cuevas.

Sus excelentes aguas están reguladas por numerosos embalses y canales, para suministrar agua a Madrid y su área metropolitana.

Por el valle se asientan pequeños pueblos históricos, en los que todavía se mantienen las tradiciones culturales y populares, y la arquitectura tradicional. Tampoco faltan los monumentos arquitectónicos, en forma de puentes históricos, el castillo de Buitrago del Lozoya, La Cartuja de Santa María de El Paular o la Presa del Pontón de La Oliva, entre otros.

Fíjate bien en las fotografías. Vas a ver detalle interesantes... Cada imagen forma parte de una experiencia, de un día, de una época. Y es irrepetible.