Cuando se interviene el tiempo meteorológico con ingeniería climática para que no llueva durante la primavera y el verano, se origina una sequía feroz, con temperaturas extremas entre los 38ºC y los 50ºC durante el día.
Las consecuencias en la vegetación son criminales, pues al desaparecer la humedad del suelo y la humedad ambiental que hidrata y mantiene sanos a los árboles y arbustos, estos, al perder la mayor parte del agua que los hidrata y los mantiene con vida, se convierten en vegetación moribunda. En combustible reseco para los incendios forestales.
El día 16 de julio de 2026 amaneció fresco, sin una brisa de aire. Sobre las 12:00 del medio día se levanto el aire, en un ambiente sin nubes y con un sol abrasador, con temperaturas entre los 38ºC y los 45ºC.
Sobre las 16:00 horas, cuando más viento hacía, se originó el incendio forestal, a un kilómetro escaso del parque de bomberos de Lozoyuela.
También hay dos aparatos meteorológicos instalados por la Agencia Estatal de Meteorología, que aportan datos de la zona sobre la velocidad del viento y su dirección.
Qué casualidad que en esta zona se inicie un incendio forestal, justo en el instante en el que aumenta el viento con dirección Noreste.
En la investigación de origen, La Guardia Civil detuvo a un hombre de 52 años, como presunto responsable del incendio. Su posible responsabilidad queda pendiente de resolución judicial.
En los diferentes medios de comunicación se dan varias especulaciones de su detención. Dicen que se detuvo gracias a varios vecinos de la zona de Lozoyuela... O de un vecino de Buitrago... O que le detuvo la guardia civil por que le vio por la zona. Que es de Málaga... O de Alameda del Valle... En resumidas cuentas, que supuestamente han detenido un individuo que nadie ha visto.
Si supuestamente fue ese individuo indeterminado, en la cámara de la Dirección General de Tráfico debe de aparecer.
La información que dan los diferentes medios de comunicación y los informes técnicos es similar, abundante y segada.
El incendio comienza el viernes 16 de julio de 2026, sobre las 16:00 horas, a menos de un kilómetro del parque de bomberos de la zona.
En los medios de información y en el informe técnico no aparece la hora exacta del comienzo de las labores de extinción del incendio.
Los servicios de extinción informan que tienen controlado el incendio la mañana del sábado 18 de julio de 2026.
La estimación final de la superficie afectada es de unas 865 hectáreas.
La red de cortafuegos que se hacen y se mantienen en España, entre 10 y 100 metros de anchura, sólo han demostrado ante los incendios forestales que se ejecutan en España, que no sirven para nada.
Solo sirve sirven para:
Destruir miles de hectáreas de monte de más o menos valor ecológico. Si multiplicamos la anchura por la longitud de todos los cortafuegos construidos en España, salen los cientos de miles de hectáreas de monte destruidas.
Para destruir el paisaje de los últimos espacios forestales que quedan en España.
Para destruir las querencias de la fauna y hacer accesibles las ultimas zonas agrestes de España, donde crían especies en peligro de extinción muy sensibles a la alteración del hábitat.
Para hacer ricos a los gestores que gestionan el patrimonio natural de España. Una hora de bulldozer con operario cuesta entre los 60 y los 120 euros sin IVA. El combustible que gasta y el transporte del bulldozer hasta la zona se pagan a parte. La jornada mínima es de cuatro a ocho horas.
Si calculamos los coste diarios por los miles de kilómetros de cortafuegos que han construido y mantienen en España, podemos hacernos las cuentas de como se están enriqueciendo y como están arruinando estos gestores las arcas del estado.
En todos los incendios que se han producido en España en los últimos 30 años, como podemos ver en la imagen, esta red de cortafuegos no ha servido para nada.
Los fuegos han pasado y se han quemado los montes. Lo hemos visto en los incendios del Alto Tajo; de La Sierra de La Culebra; de Almorox-Cadalso de los Vidrios; de Tres Cantos-Monte de Viñuelas; La Mierla; San Martín de Valdeiglesias-Valdemaqueda...
Este pinar estaba limpio de monte bajo cuando se ha quemado.
El problema que tienen las plantaciones de pinos resineros, debido a alta producción natural de resina que producen los pinos cuando llega el verano, es que arden como cajas de cerillas. Los pinos arden lentamente como fósforos y es difícil apagar las llamas que los consume, pues el fuego agarra en la resina.
Todo ha formado parte de un plan para que llegara el incendio y quemara la zona.
No les ha ocurrido lo mismo al resto de los fresnos del arroyo, que han llegado al incendio deshidratados por la sequía y las olas de calor generadas con ingeniería climática.
La repoblación forestal de este monte se hace en la década de los setenta del pasado siglo. Con pinos silvestres (Pinus sylvestris) y pinos resineros (Pinus nigra) principalmente.
Hasta el día del incendio, la mayor parte de este espacio forestal estaba teniendo una recuperación natural bastante regular.
En ciertas zonas, las encinas, los robles melojos, los fresnos y otras especies del monte mediterráneo y atlántico, se estaban expandiendo con éxito.
Muchos pinos se han muerto y una gran mayoría se están muriendo, como consecuencia de la manipulación del tiempo meteorológico (del clima) con ingeniería climática. Que genera sequías y olas de calor que propician el aumento de las poblaciones de ciertos insectos que afectan la salud de los pinos.
A pesar del aspecto que tienen, estos pinos están completamente muertos. Por la sequía que han soportado y por el incendio.
Vemos ejemplares que han sido cortados para un posterior aprovechamiento leñero, pero no se ha retirado la leña. Vemos ejemplares apeados para su aprovechamiento maderero, pero no ha sido retirado el tronco del árbol. Vemos ejemplares afectados por enfermedades que han sido apeados, pero no han sido retirados.
¿Para que han dejado tanta leña y tanta madera muerta en el monte?
Si observamos el suelo, que estaba cubierto de acículas de los pinos, musgos y líquenes deshidratados completamente, veremos que ha ardido más que las cortezas de los pinos.
El suelo de estas zonas, abrasado por las sequías y las olas de calor generadas con ingeniería climática, ha ayudado al incendio forestal a propagarse.
Los incendios forestales organizados, han llegado en los años ochenta de la mano de una empresa criminal estatal encubierta, que gestiona el patrimonio natural del estado con fondos del estado. De la mano de otra empresa criminal encubierta, dirigida desde Agencia Estatal de Meteorología, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Estas empresas criminales dan cobertura económica a un número indeterminado de impresentables insensatos que están destruyendo España.
Muchos árboles afectados se van a salvar, si llegan pronto esas tormentas que deberían haber caído hace días. Si no estuvieran manipulado el tiempo meteorológico con ingeniería climática.
El microclima que ha creado la mancha de fresnos, ha hecho posible que el suelo retenga las escasas lluvias que han caído en la zona durante el otoño, el invierno y la primavera pasada.
Como podemos ver, los árboles naturales de cada zona geográfica de España, son bioindicadores del clima de esas zonas. Han evolucionado durante millones de años porque el clima, a pesar de los cambios, siempre les ha favorecido.
Las especies forestales de La Península Ibérica están adaptadas a las estaciones, a los veranos mediterráneos y atlánticos con lluvias y tormentas regulares que mantienen el flujo de la vida, refrescan el ambiente durante días y hacen imposible que se desarrolle un incendio forestal.
En un ambiente forestal húmedo, donde los acuíferos superficiales se mantienen durante todo el verano, manteniendo con cierta humedad el suelo. Donde el monte crea un microclima con una humedad ambiental durante todo el día, es imposible que se forme un fuego natural y que agarre en la vegetación.
Por estas circunstancias naturales, los pirómanos criminales que están quemando España desde hace décadas, esperan a que las sequías y las olas de calor deshidraten el suelo, la humedad ambiental y la vegetación. Esperan a las horas que más calor hace y menos humedad ambiental hay en el ambiente. Esperan a que se ponga el aire.
El 90% de los incendios forestales que han ocurrido en España en los últimos 45 años, ocurren en verano. Después de uno o dos meses de sequía, en los que se han dado varias olas de calor con temperaturas por encima de 38ºC. Entre las 13:00 y las 18:00 horas, cuando más ha calentado todo el sol, más seco está el ambiente y apenas hay testigos en la zona.
Hay que ser muy experto y tener los datos reales en tiempo real, para quemar los montes de España como los están quemando.
Quién tiene esos datos? Quién tiene los medios para saber en tiempo real, que condiciones ambientales hay en la zona geográfica que se va a quemar? ¿Quién gestiona el antes y el después de los incendios forestales?
El fiscal de medio ambiente tiene que actuar ya. Aquí hay una serie de criminales dentro y fuera de la administración del estado, que se están enriqueciendo a la vez que destruyen España.
La mayoría son desiertos verdes resecos, en los que apenas se escucha el canto de los pájaros. Muchos de ellos gestionados para que ardan en los próximos años, como estamos viendo cuando llega el verano.
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