jueves, 24 de septiembre de 2020

LAS CONSECUENCIAS AMBIENTALES, SOCIALES Y ECONÓMICAS DE LA GEOINGENIERÍA O LAS ESTELAS DE FUMIGACIÓN EN LOS CIELOS DE ESPAÑA


Los cambios climáticos naturales, son fenómenos naturales. Si son provocados por el ser humano, a través de la geoingeniería, debería de llamarse manipulación climática, no cambio climático.

La geoingeniería o ingeniería climática, es un conjunto de técnicas que incluyen la manipulación deliberada del clima, de una región, de un país o de un continente, con el objetivo de alterar el clima con fines militares o comerciales.





Los ciudadanos no podemos confirmar desde el suelo, los productos con los que fumigan los aviones o drones que surcan los cielos, pero si podemos coger muestras de los productos químicos y nanotecnología que caen en pueblos y ciudades, en montes y zonas cultivadas.

Legalmente, todos los productos químicos y sistemas con los que se están fumigando los cielos para manipular el clima, están registrados en las Oficinas de Patentes y Marcas.

La geoingeniería está arruinando el clima y el medio ambiente en España. Es un hecho ilegal, inconstitucional, probado. En consecuencia, el cambio climático como tal, no existe, existe la manipulación climática que estamos viviendo. Vamos a llamar a los hechos por su nombre.




Dos de los productos más letales que se están vertiendo en los cielos del planeta para alterar y manipular el clima, a través de las fumigaciones que realizan a diario aviones y drones, son las tierras de diatomeas y el aluminio en escamas, inferiores a un milímetro. Las tierras diatomeas afectan negativamente a los sistemas cardiorrespiratorios de todos los seres vivos y matan directamente a los insectos, especialmente cuando cambian la cutícula (cuando mudan)

El aluminio está acabando con la vegetación autóctona, con los cultivos naturales hoy llamados ecológicos, y produciendo multitud de enfermedades en los seres vivos, incluidos los seres humanos.






Los análisis de los compuestos que liberan los gases que fumigan aviones y drones en los cielos de España a diario, para intervenir y manipular el clima, están formados por escamas de aluminio, bario, arsénico, titanio, manganeso, cadmio, silicio, polvo de diatomeas, polvo de carbón, materia orgánica, polímeros sintéticos, nanomateriales, agentes patógenos: bacterias, hongos, virus...

El hidróxido de aluminio liberado en las fumigaciones, contribuye a la aparición de enfermedades neurodegenerativas, como el alzheimer, tumores en los pechos de las mujeres, casos de iptus, enfermedades cardiorrespiratorias, parkinson, autismo infantil y juvenil. Las muestras de lluvia recogidas, revelan unos valores muy altos de aluminio y de otros metales.

La organización Mundial de La Salud, advierte que la concentración alta de polvo de diatomeas dispersas en el aire, es nociva. Perjudica seriamente a los pulmones, creando fibrosis leve, y enfermedades cadiorrespiratorias y coronarias asociadas.



En la fotografía, hecha la mañana del día 18 de noviembre de 2020, vemos el cauce de un arroyo de montaña del centro de España, completamente seco.

Como podemos observar, su cauce está poblado por pasto nuevo y cubierto por las hojas que han tirado los fresnos que habitan en sus orillas, debido a que no ha corrido agua por él, desde hace muchos meses. En la fecha que se hace la fotografía, debería de corre el agua por su cauce desde mediados de octubre.

Estas son algunas de las consecuencias de la geoingeniería, de las fumigaciones que se hacen a diario en los cielos de España, con productos criminales que alteran y manipulan el clima; que día a día, van matando poco a poco a los ciudadanos de este país, con enfermedades degenerativas, cardiorrespiratorias, neumonías, gripes, cánceres, ictus... Bajo el título falso de un cambio climático artificial programado, que no tiene nada que ver con la contaminación atmosférica, como se está engañando a los ciudadanos. Una manipulación del clima, que se inició en España a principios de los años 80.




4 comentarios:

  1. Bravo, se puede decir más alto pero no más claro. Por suerte cada vez somos menos los que nos chupamos el dedo y muchos nos estamos dando cuenta de lo que hay. Tremendo e interesantísimo post.
    Luego vas al campo a pasear y no te encuentras ni saltamontes...por algo es.

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    1. Hola francisco. Los que tenemos la suerte de tener esa afición a la vida, a conocer mundo y el mundo en el que vivimos día a día, somos observadores de lo que ocurre a diario. Aprendemos de lo que vemos y observamos, y sacamos conclusiones, igual que los científicos, porque la vida es pura ciencia. Luego, contrastamos la información con otra y con otros que están observando lo mismo que nosotros: Ciudadanos, científicos, políticos, militares... Y sacamos las debidas conclusiones.
      Hoy, el ciudadano tiene muchas evidencias de lo que está ocurriendo en los cielos de España, y las consecuencias que estamos padeciendo. La extinción de los insectos, como bien citas, es una de ellas.

      Un cordial saludo Francisco

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  2. Otro conspiranoico vertiendo teorías cuyas únicas pruebas aportadas son vídeos de Youtube. Nada nuevo bajo el sol.

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    1. Otro personaje sin identidad, que comenta un artículo en un medio público, sin tener ni idea de lo que está hablando. Ni ha visto bien el artículo ni se ha informado. En nombre de la ignorancia, intenta dar una opinión.

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