jueves, 22 de abril de 2021

LA PRIMAVERA. LA ÉPOCA DEL AÑO QUE DESPIERTA LOS SENTIDOS.


Mediado el mes de abril, la primavera se deja sentir en todos los ecosistemas ibéricos. La fauna se encuentra en pleno ciclo reproductor, uno de los periodos más importantes de su vida. Ahora, tenemos que tener un poco de cuidado cuando salgamos al campo, pues en cualquier lugar del monte puede haber una especie criando, y sin darnos cuenta, podemos malograr esa cría si se encuentra en un periodo crítico. A partir de estas fechas, podemos encontrar por los montes pollos de rapaces nocturnas y crías de corzos, entre otros, que pueden dar la sensación de que sus padres los han abandonado. Nada más lejos de la realidad, simplemente se encuentra en esa zona del monte, porque viven ahí. Les podemos observar un minuto, hacer una fotografía, y marcharnos de la zona lo antes posible.

En un valle del Sistema Central, excavado por el tiempo y el río, al pie de unas matas de encina, descansan dos pollos de búho real. Ya se han marchado del nido, donde nacieron a mediados de enero. Todavía les queda por pasar toda la primavera y el verano en compañía de sus padres. Cuando llegue el otoño, los dos juntos abandonarán el valle.



Abril es el mes que abre las puertas a la primavera. La época del año con más vida, en la que todo arranca con aires renovados, con esa chispa que nos da fuerza para ir hacia delante. Que no te roben el mes de abril.


miércoles, 10 de marzo de 2021

UN AÑO POR LOS MONTES DE MADRID





En el centro de La Península Ibérica, en el territorio de Madrid, se localizan montes diversos y considerables, por su calidad ambiental y por su extensión.

A lo largo de esta geografía forestal, vamos a entrar en verano en los pinares silvestres de alta montaña. En otoño pasaremos por los robledales, las fresnedas, las manchas de hayas, abedules y acebos, que cubren las laderas de las montañas y los fondos de los valles. Para llegar en invierno a los montes mediterráneos de sabinas albares, encinas, alcornoques, quejigos y enebros, que se extienden desde las montañas hasta las puertas de la ciudad de Madrid. Terminando el recorrido en primavera, por esos bosques de galería de alisos, chopos, sauces y tarays, que acompañan y depuran las aguas de los ríos.

Vamos a ver unos espacios naturales excepcionales, en los que habita una flora y una fauna muy variada e importante. Un patrimonio natural, que ofrece a los ciudadanos una calidad ambiental saludable a lo largo del año, en forma de clima, agua dulce, aire limpio, recursos económicos, cultura, esparcimiento... Vida.