miércoles, 8 de septiembre de 2021

EL VERANO DE 2021 SE ACABA


El verano de 2021 está siendo otro verano más, marcado por la manipulación climática que impone la geoingeniería. Dentro de una agenda criminal, conocida hoy como la Agenda 2030.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

LOS BOSQUES NATURALES DE MADRID




 



En el territorio de Madrid se localizan una serie de ecosistemas forestales, que están conectados a lo largo de su geografía. Desde las altas montañas, a dos mil metros de altura, hasta la vega de los ríos, a cuatrocientos cincuenta metros sobre el nivel del mar.

En la primera parte del documental, vamos a hacer un recorrido a lo largo del verano. Desde los altos pinares silvestres que habitan las altas montañas, hasta los bosques de galería de chopos y sauces, que pueblan las riberas de los ríos. En este viaje, vamos a ver como son todos esos ecosistemas forestales por donde vamos pasando; la fauna que habita en ellos; el mundo rural y monumental; las tradiciones culturales que siguen aquí desde hace siglos.

En otoño, vamos ha hacer el recorrido desde las riberas de los ríos, hasta los altos pinares del Sistema Central. Observando y comentando el patrimonio natural y cultural que nos sale al paso. Los cambios de formas, luces y colores que se van produciendo en los paisajes, en los montes, en el mundo rural. El otoño es época de cambios, que van a fijar los cimientos del próximo año.


martes, 31 de agosto de 2021

LA MANIPULACIÓN DE LA SEQUÍA Y EL AUMENTO DE LAS TEMPERATURAS EN VERANO, BAJO EL FRAUDE CRIMINAL CON EL NOMBRE DE CAMBIO CLIMÁTICO.







Este verano de 2021, la situación ambiental en los montes del centro de España sigue siendo extrema, como en los últimos veinte veranos que llevamos padeciendo.

Hemos pasado un invierno y una primavera, donde las precipitaciones han sido muy inferiores a las medias para estos periodos, a lo que se une un déficit hídrico anual que llevamos soportando en los últimos 30 años. Consecuencia, los acuíferos someros y las primeras capas freáticas, están completamente secas. Más del 90% de las fuentes de todos los montes se han secado. En las pocas que quedan con agua, sobrevive la fauna de la zona.

En lo que va de verano, lo que ha llovido cabe en la chapa de un botellín. Las consecuencias siguen, se ven en todos los montes: fuentes secas, cientos de encinas, alcornoques, quejigos, melojos, fresnos, arces, pinos piñoneros... aparecen muertos o a punto de sucumbir, bajo una agenda criminal que llevamos soportando desde hace 41 años. Están matando los árboles maduros, la diversidad forestal, la fauna, los montes, el patrimonio, la cultura forestal de España, con una serie de productos criminales que afecta a la salud de los ciudadanos. Productos que debilitan y bajan las defensas del organismo humano; crean enfermedades irreversibles como el cáncer o el alzheimer; o matan en forma ictus, neumonías o gripes.

Mientras, en los cielos de España no dejan de fumigar desde que amanece hasta que anochece. Acordaros del Convenio ENMOD, que España aprobó en 1978.

LA CAMPAÑA CONTRA EL FUEGO. 2021




En este mes se cumplen dos años del incendio que arrasó los montes de Cadalso de los Vidrios y parte de los montes de Almorox, Las Rozas de Puerto Real y Cenicientos.

Un incendio en el que se dieron todos los protocolos para justificar una campaña elaborada, que lleva asolando el patrimonio natural de España desde finales de los años setenta del pasado siglo.

En este incendio se dieron todas las irregularidades que se han dado en todos los grandes incendios ocurridos en España y Portugal. El día amaneció muy seco y con temperaturas por encima de los 40ºC; el fuego se inicia en Almorox, Toledo, en la comunidad vecina; varias personas civiles vieron la columna de humo y avisaron al 112, y no les hicieron ni caso; a los bomberos de Madrid no les dejaron trabajar, porque eran de otra comunidad autónoma; la Guardia Civil no dejó actuar a los ciudadanos civiles para que apagaran el fuego, "supuestamente" por medidas de seguridad; El operativo de extinción se inició siete horas después del inicio del incendio, en un día en el que las temperaturas eran extremas, y se puso el aire... Después se siguieron las irregularidades, que diferentes profesionales con honorabilidad denunciaron. Irregularidades de principio a fin, que afortunadamente no costaron vidas humanas, pero han supuesto la ruina ambiental y económica para Cadalso de los Vidrios y parte de los municipios de Las Rozas de Puerto Real, Cenicientos y Almorox.

Para este verano 2021 ya están los presupuestos en la mesa, para seguir manteniendo el negocio del fuego. 41,3 millones de euros (6.871.741.800 de pesetas) para Madrid; 90 millones de euros (14.974.740.000) para Castilla la Mancha; 89 millones de euros (14.808.354.000 de pesetas) para Cataluña...

Los días 21, 22 y 23 se han declarado incendios en Navalafuente, El Casar de Talamanca y Fuente el Saz del Jarama. La campaña se puede dar por inaugurada. Si hay humo, presupuestos, tiene que haber fuego.


EL CONVENIO ENMOD


 




El 4 de julio de 1978, España aprueba y ratifica, prometiendo cumplir y hacer que se cumpla, El Convenio Sobre la Prohibición de Utilizar Técnicas de Modificación Ambiental con Fines Militares u otros Fines Hostiles, aprobado en la Asamblea de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1976.

Prohibir efectivamente la utilización de las técnicas de modificación ambiental con fines militares u otros fines hostiles, a fin de eliminar los peligros que para la humanidad entrañaría esa utilización, y afirmando su voluntad de trabajar para lograr ese objetivo.

El Artículo II dice, que a los efectos del artículo I, la expresión “técnicas de modificación ambiental” compromete todas las técnicas que tienen por objeto alterar -mediante la modificación deliberada de los procesos naturales- la dinámica, la composición o estructura de la Tierra, incluida su biótica, su litosfera, su hidrosfera y su atmósfera, o del espacio ultraterrestre.

El Artículo IV dice, que cada Estado Parte en la presente Convención, se compromete a tomar las medidas que considere necesarias, de conformidad con sus procedimientos constitucionales, para prohibir y prevenir toda actividad contraria a las disposiciones de la Convención, en cualquier lugar situado bajo su jurisdicción o control.

La seguridad nacional de España, se fundamenta principalmente en la defensa de los ciudadanos, su patrimonio natural y su economía. Que seguridad nacional es esa, donde el gobierno de la nación permite que se altere el clima con productos criminales, que atentan contra la salud de sus ciudadanos, destruye el patrimonio natural, y arruina con el tiempo importantes sectores de la economía, como son los montes, la agricultura, la ganadería y el turismo.

El presente convenio, firmado hace 43 años, lo expone muy claro. Existen técnicas y productos patentados, para modificar el clima de cualquier país de la tierra. Para crear campañas internacionales, globales, bajo patentes con nombres como “Cambio Climático”, “Agenda 2030” o “Incendios Forestales”.

En España, donde vivimos todos los días, estas técnicas de geoingeniería se están aplicando desde 1980, bajo la supervisión de los diferentes partidos políticos que han gobernado y gobiernan.

Las consecuencias las podemos ver todos los días en los cielos, en las diferentes estelas de fumigación que dejan los aviones y los drones preparados para fumigar con productos disueltos en gases.

En los montes, donde se están muriendo de sed y de contaminación por metales manchas enteras; las últimas dehesas ibéricas y los últimos arboles centenarios y milenarios que quedan en España.

En la fauna, donde los insectos, especies insectívoras y otras, están desapareciendo de la mayor parte del territorio nacional.

En la agricultura, donde se siembra con semillas transgénicas patentadas, preparadas para aguantar las sequías artificiales y los productos con los que se fumiga a diario. Unas semillas que después se dedican a la alimentación.

En la ganadería, donde el ganadero tiene que alimentar al ganado durante nueve meses por falta de pastos. Llevarle agua a las fuentes durante cinco meses, porque en España ya no llueve de forma natural. Casi cuesta lo mismo criar una res, que el beneficio que da.

En la salud de sus ciudadanos, donde enfermedades penosas y criminales se han disparado en los últimos cuarenta años. El cáncer, el alzheimer, el parkinson, los ictus, las enfermedades cardiorrespiratorias, las neumonías, las gripes, las afecciones oculares... Nos están cayendo todos los días desde el cielo

En la economía, donde el consumo y el precio de la energía eléctrica se han disparado. El aumento de la calefacción en invierno y el aire acondicionado durante los ocho meses que dura el veroño, hacen rentables las campañas de geoingeniería para las compañías eléctricas.

Os acordáis del anticiclón de Las Azores, ese que hace posible que no lleguen las borrascas atlánticas a La Península Ibérica. A principios de los años ochenta se puso de moda.


jueves, 22 de abril de 2021

LA PRIMAVERA. LA ÉPOCA DEL AÑO QUE DESPIERTA LOS SENTIDOS.



Esta primavera que estamos soportando, no está siendo fácil para las especies de habitan en los montes ibéricos, como consecuencia de este clima manipulado, que nos están vendiendo con el nombre de cambio climático, que nos quieren imponer en el presente y el futuro.

En el centro de España, se han perdido puestas de águila real y de imperial, de parejas que criaban regularmente todos los años, que sacaban 1-2 y 2-4 pollos respectivamente. Las medianas y pequeñas rapaces, han bajado el número de pollos, de 4 a 2 o 1. La mayoría de la avifauna sólo va a realizar una cría, algunas especies se atreverán con la segunda, de tres o cuatro. Los montes se han convertido en desiertos verdes resecos, en los que el conejo apenas se ve. Las palomas torcaces, antes muy abundantes, apenas crían en ellos. Si el conejo desaparece de los montes mediterráneos ibéricos, el resto de las especies se va con él, pues es la pieza de la cadena cadena que mantiene el equilibrio ecológico. Cuando salgáis al campo, fijaros en el número de insectos que saltan o vuelan ante vuestra presencia. En los montes de Madrid, casi han desaparecido los insectos. Sin ellos, especies tan importantes como las perdices, los sisones, las tórtolas y la mayoría de las aves, va a criar muy mal.

Estamos a finales de mayo, un mes meteorológico que no se ha comportado de forma natural, debido a la manipulación diaria que está teniendo. Las temperaturas no han sido regularmente templadas, hemos tenido días muy fríos, por debajo de los 5ºC y muy cálidos, por encima de los 40ºC. Las lluvias han sido tan escasas, que podemos decir que no ha habido, pues apenas han mojado en suelo del monte. Mayo es un mes muy importante para los montes, para la agricultura, para los cursos fluviales... para la vida, pero si siguen manipulando nuestro clima, para imponer su agenda 2030 y la burbuja del de cambio climático, van a terminar de matar el patrimonio natural, las culturas ibéricas y la economía rural.

Si dais un paseo por uno de esos montes maravillosos que hay en nuestra geografía, ir con un poco de cuidado, pues ahora la mayoría de la fauna está criando. Pero ir con cuidado, no quiere decir que no nos fijemos por donde pasamos y aprendamos de lo que vemos. Con respeto y cuidado, podemos disfrutar de nuestro patrimonio natural, que para eso está. En la fotografía, hecha hace unos días, vemos un nido de azor con dos pollos, macho y hembra, de unos 10-15 días de edad. Vemos al padre, que ha entrado al nido para dejar una presa, que luego la madre repartirá entre los pollos. Esta pareja sacó el año pasado tres pollos, dos hembras y un macho.




Hoy 20 de mayo, ha amaneció el día sin nubes en la ciudad de Madrid y en toda su área metropolitana. Durante toda la mañana, numerosos aviones o drones preparados, como el que vemos en la fotografía, han estado fumigando los cielos con diversos compuestos, que alteran el clima y matan la vida. A partir del medio día y a lo largo de toda la tarde, estos gases compuestos de partículas de aluminio, de tierras de diatomeas o de otros productos, se han hecho visibles en el cielo, formando estelas blanquecinas de diferentes formas. A lo largo de la tarde siguen fumigando los cielos del centro de Madrid.

Si os fijáis en el color del avión o dron, es de un azul que se mimetiza con el color del cielo o el que tiene la atmósfera a esa altitud. Va con tres luces activadas, y vuela a una velocidad de crucero superior a los 800 km/hora. El aparato que vemos, no tiene nada que ver con un avión comercial. Vuela sin matrícula y sin transpondedor para que pueda ser localizado.

El día ha amanecido templado, pero con las fumigaciones realizadas a lo largo de la mañana, a eso de las 13:00 horas, los termómetros marcaban los treinta grados, como un día de verano. En San Sebastián de los Reyes, a 18 kilómetros de la Puerta del Sol, el termómetro que tengo en la terraza de casa, marcaba los 50ºC al sol. La temperatura real que están soportando los árboles y arbustos de los montes, parques y calles.

Esta es la realidad del cambio climático que nos están vendiendo en España. Un fraude criminal, que se ha ido incrementando cada diez años, hasta llegar a esta situación que estamos soportando.



La situación por la que pasa el conejo de monte en La Península Ibérica, es alarmante, grave y curiosa. En la mayoría de los montes donde era muy abundante hace sólo cuatro décadas, ha desaparecido casi por completo. Sin embargo, en las inmediaciones de carreteras, vías del ferrocarril, grandes parques urbanos y terrenos abiertos donde está prohibida la caza, es abundante.

En los años ochenta, introdujeron en España la neumonía hemorrájico vírica. Una enfermedad que ha exterminado al conejo en la mayor parte de los montes de la península; una enfermedad que mantiene en jaque al lince ibérico, al águila imperial ibérica, al águila perdicera, y mantiene a raya a toda la comunidad faunística, pues es la base de la cadena ecológica.

Hoy, en la mayoría de los montes mediterráneos ibéricos, apenas quedan conejos, como consecuencia de las fumigaciones que se hicieron con la enfermedad NHV (neumonía hemorrájico vírica) en los ochenta, noventa, y en el presente, de forma encubierta, ilegal y criminal. En ciertas fincas, donde al año se cazaban por miles para el consumo humano, hoy apenas existen. Por más medidas que ponen los propietarios, para que el conejo no desaparezca y sea abundante, no terminan de conseguirlo.

La primavera de este año 2021 nos está dejando algunas lluvias, aunque muy escasas para lo que los montes necesitan. Los calores tempranos de marzo, y los fríos a destiempo de finales de abril y principios de mayo, no están viniendo bien para que la fauna crie como es debido. Pero la vida, con todas las zancadillas que le puede poner esa mano negra que planea por el mundo, sigue...




Mediado el mes de abril, la primavera se deja sentir en todos los ecosistemas ibéricos. La fauna se encuentra en pleno ciclo reproductor, uno de los periodos más importantes de su vida. Ahora, tenemos que tener un poco de cuidado cuando salgamos al campo, pues en cualquier lugar del monte puede haber una especie criando, y sin darnos cuenta, podemos malograr esa cría si se encuentra en un periodo crítico. A partir de estas fechas, podemos encontrar por los montes pollos de rapaces nocturnas y crías de corzos, entre otros, que pueden dar la sensación de que sus padres los han abandonado. Nada más lejos de la realidad, simplemente se encuentra en esa zona del monte, porque viven ahí. Les podemos observar un minuto, hacer una fotografía, y marcharnos de la zona lo antes posible.

En un valle del Sistema Central, excavado por el tiempo y el río, al pie de unas matas de encina, descansan dos pollos de búho real. Ya se han marchado del nido, donde nacieron a mediados de enero. Todavía les queda por pasar toda la primavera y el verano en compañía de sus padres. Cuando llegue el otoño, los dos juntos abandonarán el valle.



Abril es el mes que abre las puertas a la primavera. La época del año con más vida, en la que todo arranca con aires renovados, con esa chispa que nos da fuerza para ir hacia delante. Que no te roben el mes de abril.

miércoles, 10 de marzo de 2021

UN AÑO POR LOS MONTES DE MADRID





En el centro de La Península Ibérica, en el territorio de Madrid, se localizan montes diversos y considerables, por su calidad ambiental y por su extensión.

A lo largo de esta geografía forestal, vamos a entrar en verano en los pinares silvestres de alta montaña. En otoño pasaremos por los robledales, las fresnedas, las manchas de hayas, abedules y acebos, que cubren las laderas de las montañas y los fondos de los valles. Para llegar en invierno a los montes mediterráneos de sabinas albares, encinas, alcornoques, quejigos y enebros, que se extienden desde las montañas hasta las puertas de la ciudad de Madrid. Terminando el recorrido en primavera, por esos bosques de galería de alisos, chopos, sauces y tarays, que acompañan y depuran las aguas de los ríos.

Vamos a ver unos espacios naturales excepcionales, en los que habita una flora y una fauna muy variada e importante. Un patrimonio natural, que ofrece a los ciudadanos una calidad ambiental saludable a lo largo del año, en forma de clima, agua dulce, aire limpio, recursos económicos, cultura, esparcimiento... Vida.