En la primera parte del artículo hemos expuesto las circunstancias sobre las que se produjo el incendio. Un incendio forestal premeditado, ejecutado con ingeniería climática, que ha tenido consecuencias criminales en el medio ambiente, urbano y en la persona de un ciudadano.
Cuando se altera el tiempo meteorológico con ingeniería climática, como se ha alterado desde el final de la primavera y el verano, creando una sequía desde primeros de junio, con olas de calor con temperaturas entre los 40ºC y los 50ºC, desde las once de la mañana hasta las veintiuna horas; donde no se ha producido ni una sola tormenta durante dos meses, los montes se deshidratan, se calienta, se consumen, se quedan a merced del fuego.
Ya se pueden hacer todos los cortafuegos que se planifiquen, que no van a servir para nada. Estando el monte en esas condiciones, el fuego va a saltar a su libre albedrío por donde quiera. Como hemos visto en este incendio, que ha abrasado unas 1200 hectáreas de monte.
En San Sebastián de los Reyes, a siete kilómetros, cayeron pavesas del incendio durante toda la noche. Qué se supone que va a parar un cortafuegos que tiene veinte o cuarenta metros de ancho, cuando la vegetación está completamente deshidratada y calentada durante el día por un sol abrasador a 40ºC-50ºC. Nada.
El incendio se da por apagado el día 13 de agosto. La delegación del gobierno de Madrid informa que el incendio está controlado, pero no extinto. Continúan las labores de vigilancia y enfriamiento.
Como consecuencia de la sequía y de las olas de calor que se han sucedido desde primeros de junio, las encinas y los quejigos estaban muy afectados, muy deshidratados.
En la imagen podemos ver los árboles muertos, quemados, sin hojas, y los que todavía mantienen algunas.
Los que estaban más hidratados (los que tienen hojas) por su situación en el terreno, son los que van a tener una pequeña oportunidad para seguir, si vienen pronto las lluvias.
Desde el día 12 hasta la fecha de hoy, 24 de agosto, no ha caído una gota en toda la zona, como consecuencia de la manipulación del clima que se está ejecutando en toda la provincia de Madrid.
Debido a su situación en la terraza del arroyo, donde el acuífero mantiene algo de humedad, se han podido defender mejor frente al incendio. Su estado físico es menos lamentable que las encinas del monte. Arroyo de La Moraleja, Tres Cantos. 14 de agosto de 2025.
Estos dos grandes árboles mediterráneos, centenarios, están adaptados por evolución al verano mediterráneo. Con temperaturas máximas entre los 34ºC y los 40ºC durante ciertos días del mes de julio, donde se producen tormentas regulares por semana.
El quejigo, con las hojas ocres (muertas) por las llamas y las temperaturas del incendio, ha podido defenderse esta vez debido a lo hidratado que estaba, al encontrarse cerca de un arroyo con agua.
Las continuas sequías estivales, anuales, las olas de calor y los dos incendios que ha soportado la zona en dos años, hace imposible la regeneración natural de la zona.
Una tarde en la que el cielo estaba cubierto de nubes y no cae una gota.
De repente se pone el fuerte viento. En ese instante comienza el incendio.
En una hora abrasa todo el valle, entrando en el monte, poblado de encinas, quejigos y monte bajo.
Durante toda la noche el viento y el fuego dan forma al monte, abrasado por la sequía ejecutada desde el mes de junio.
Sin tormentas, pues todas las que se levantaban a diario, las tumbaban con fumigaciones aéreas.
¿Qué árboles y arbustos que pueblan un monte, pueden soportar una sequía de setenta días en verano, con temperaturas extremas entre los 40ºC y los 50ºC y un incendio con rachas de viento de 40 km/hora?
El Monte de Viñuelas es uno de los últimos pulmones verdes que queda en la campiña de la ciudad de Madrid y su área metropolitana. Forma parte del Parque Regional de La Cuenca Alta del Río Manzanares. Es Reserva de la Biosfera. Zona de Especial Protección para las Aves ZEPA, debido a las especies que habitan y crían en él.
Entre las más consideradas podemos encontrar al águila imperial ibérica, cigüeña negra, buitre negro, búho real y chico, gato montés, lince, lobo... Y una población de gamos, ciervos, corzos y jabalíes importante.
El incendio estuvo quemando el monte durante toda la noche. El fuego y el humo ponen nerviosos a los animales y los desorienta. Nunca debemos de olvidar, que las víctimas en un incendio, generalmente, primero mueren asfixiadas por el humo, luego llega el fuego.
Esta población de conejos consumía de forma natural los pastos del monte, haciendo poco posible un incendio forestal.
Los animales salvajes se van a marchar a otras zonas que no están afectadas, pero los animales domésticos, como las ovejas, caballos, burros y vacas, van a ser alimentados por los ganaderos. Un coste más a añadir a su mermada economía.
Un recurso muy importante en su alimentación, del que no van a disponer durante este invierno y los venideros. Otra carga más para los ganaderos de la zona.
Algunas veces, por desgracia, lo pierden todo al intentar defender su forma de vida.
La prensa, subvencionada por el gobierno, al servicio de quienes dirigen esa empresa criminal del fuego, mantiene adoctrinados y controlados sicológicamente a la población que enciende el televisor o sigue otros medios de comunicación.
Ni un sólo periodista, que se supone que lo sea, ha redactado un informe serio con fotografías, o ha montado un reportaje o documental objetivo, sobre los incendios que está destruyendo o han destruido una parte España. Ni uno.
Ni un sólo periodista, que se supone que lo sea, ha informado verazmente, sobre lo que ocurrió durante el incendio que abrasó el término municipal de Tres Cantos, Colmenar Viejo y el Monte de Viñuelas, la tarde del día 11, el día 12 y 13 de agosto de 2025.
Tampoco han informado verazmente de las consecuencias criminales que ha tenido el incendio en el medio rural y en el patrimonio natural. Ningún artículo publicado, hace referencia a las 1200 hectáreas de monte alto y bajo, que ha calcinado el incendio en El Monte de Viñuelas.
Al alterar el tiempo meteorológico (el clima) con fumigaciones aéreas, que destruyen las borrascas que llegan desde El Atlántico o las tormentas que se forman en el interior.
Si no hay nubes durante el verano y la atmósfera está cubierta por micropartículas de aluminio, fosfuro de aluminio, tierras de diatomeas, grafeno, boro y polonio, por una burbuja que crea el efecto invernadero, las temperaturas suben, llegando a los 40ºC y los 50ºC durante las horas solares.
Bajo las circunstancias ambientales que crea la ingeniería climática, los montes se deshidratan. No se pueden defender ante un incendio forestal. Se queman totalmente, sin ninguna esperanza de regeneración.
Si hay viento, al estar el monte tan seco, las pavesas encendidas que van por el aire prenden en las zonas que caen.
Desde la Presidencia del Gobierno, El Ministerio del Interior, El Ministerios de Agricultura, El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y La Agencia Estatal de Meteorología, imponen a los ciudadanos constantemente un discurso falso, manipulador, con el lema adoctrinador, "los incendios forestales son la consecuencia del cambio climático o de la emergencia climática". Todo vale para engañar a los ciudadanos.
Ante esta doctrina criminal, debido a las consecuencias que tiene en el medio ambiente y en la vida de las personas, muchos españoles se preguntan si lo que está ocurriendo en España con el tiempo meteorológico (con el clima) puede ser posible por ese cambio climático que tanto publicitan, que tanto adoctrinan. O los incendios forestales son las consecuencias de la alteración del tiempo meteorológico (del clima) con ingeniería climática.
Los ciudadanos creemos y entendemos que esta cuestión sería muy fácil de resolver, si desde la Presidencia del Gobierno, El Ministerio del Interiro, El Ministerio de Agricultura, El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y La Agencia Estatal de Meteorología, nos informaran de forma seria y honesta, con informes veraces, sobre los estudios y los experimentos climáticos que han hecho durante los últimos cuarenta y cinco años en España.
Nos dijeran de una vez, qué hacen todos esos aviones y drones, sin matrícula ni transpondedor, fumigando el espacio aéreo de pueblos, ciudades y montes. Y qué productos patentados están utilizando para fumigar los cielos de España todos los días del año.
Una gran mayoría de la sociedad ya se ha dado cuenta de lo que está ocurriendo. Otra calla y niega por cobardía. Otra, mínima, sigue apoyándoles por ignorancia o por maldad.
De nosotros depende que todos estos actos criminales sigan destruyendo el patrimonio natural de España y la vida de los españoles.




























































