Las
últimas hayas que habitan en las montañas del Sistema Central
fueron mucho más abundantes hace sólo dos siglos.
Las
desamortizaciones de Juan Álvarez Mendizábal y Pascual Madoz,
ejecutadas durante el siglo XIX, hicieron posible que cientos de
miles de hectáreas de montes y dehesas públicas, en excelente
gestión y conservación, se vendieran en subasta pública a
particulares por precios muy bajos. El 90% de los compradores cortó
a matarrasa las dehesas y los montes en los primeros años, para
recuperar el dinero invertido y obtener excelentes beneficios.
Todo
a costa de arruinar un patrimonio natural, social y económico, que
los habitantes de los pueblos de España habían gestionado y
mantenido durante siglos en excelente estado de conservación.